lunes, 10 de febrero de 2014

Capi II

Subí las escaleras de mi casa y tiré la ropa de Lorena por la ventana. Que se joda, por guarra. Y si se la quitan los gitanos, mejor.
- Álvaro, por favor. Perdóname.
- Vete si no quieres irte por la ventana.
La veía llorar y me mataba. Aún la quiero, pero ella a mí no.
- ¡Que te largues, joder!
Se fue llorando. Al rato, la vi debajo de mi ventana recogiendo su ropa.
Me senté en el borde de la cama y me llevé las manos a la cabeza. ¡Cómo ha podido pasar esto! Un año cumplía con ella, un año muy feliz. Y se ha ido al traste... ¿No le doy lo que necesita? ¡AG! ¡MIERDA TODO!
Llamaron al timbre. Me levanté cabreado y abrí la puerta de golpe.
- ¡¿Qué cojones quieres?! - grité.
Una chica morena con unos ojos azules sorprendentes se sobresaltó. Sacudí la cabeza.
- Perdón, ya me voy si molesto - me enseñó el dedo corazón y se marchó.
Subió la escaleras. Oh, nueva vecina. Cerré la puerta y la seguí. Pude observar que vive encima de mi casa.
Llamé al timbre y me abrió.
- ¿Tú?
- Yo. ¿Qué pasaba?
- Me han dicho que tú eres el presidente de la comunidad - se cruzó de brazos y se apoyó en la pared.
- Así es.
- ¿Me quieres decir por qué coño no hay ascensor?
- Estamos esperando al técnico. Se estropeó ayer.
- ¿Cuándo vendrá?
- Mañana.
- Vale. Nada más, solo era eso.
Iba a cerrar la puerta pero no le dejé. Apoyé el pie en ella.
- ¿Qué? - dijo volviendo a abrir la puerta.
- Soy Álvaro Gango, encantado. Vivo abajo - le tendí la mano.
Miró mi mano con detenimiento. Finalmente, la estrechó.
- Almudena Rubio - me dedicó una sonrisa -, vivo aquí.
- Para cualquier cosa que necesites, estoy abajo – solté su mano.
Asintió y cerró la puerta. Esto me ha dejado un poco fuera de mí. La tía es guapa con narices...
Suspiré y bajé. Lorena estaba allí, llamando al timbre sin descanso.
- ¿Pero qué haces aquí?
Se da la vuelta.
- ¡Álvaro! Solo has echado la mitad de la ropa... - intentó abrazarme pero la empujé.
- ¡Quita!
Entré en casa y le cerré la puerta en los morros.
(Escuchar Wake me up - Avicii)
Anochece. Las calles de mi Alcalá querida se iluminan por las farolas. En este barrio, vida hay por la noche. Los coches tuneados aparcan en el parque para hacer botellón. Veo a Dani con su novia bajando del coche. Me asomo al balcón y le doy una voz. Me mira. Está agarrando a Vicki por el cuello. Se gira y me señala. Me hace signos para que baje. Río y me pongo la chaqueta. Bajo. La música llena mis oídos.
- ¡Hermano!
Chocamos las manos y le doy un abrazo a Vicki. Esta se despide de Dani y va donde las bebidas.
- ¿Qué tal?
- ¡Picadero de soltero!
- ¡No jodas! ¿Qué ha pasado?
- La pillé follando con Blas. Anda y que le den.
- ¿Blas? Joder, ¡qué fuerte!
- Ya ves, tío. Bueno, ¿qué te ha dado para venir hoy aquí?
- Este barrio no está nada mal. Además, la policía aquí no llega.
- ¿Por qué?
- ¡Porque esto está en el culo del mundo! - hace un bailoteo - Mira, por ejemplo, allí hay una puta, porque sabe que cuando el poli llegue ya les ha dado tiempo a bajarse la falda. Es una puta lista.
Nos echamos a reír y Vicki llega con las bebidas.
- Gracias churri - se dan un beso largo.
- Bueno, yo me subo.
- ¿Qué dices tío? Quédate un poco. Ahora ponen música de la buena. Mira, por allí llega Espe. ¡Espe!
Espe pita con el coche hacia nosotros y aparca enfrente.
- ¡Álvaro, coño, tú aquí!
Abre el maletero del coche y viene. Me da un abrazo.
- ¡Dani, tío! - chocan los cinco.
- ¿Has visto, el fichaje? - Dani me señala.
- Sí, no está mal. Oye, les pongo la música a estos y ahora vengo, ¿ok?
- Tira, anda - le doy una colleja.
Se va riéndose. La música empieza a sonar y a subirse el volumen. Milagros se va a enfadar, pero bueno...
- Me cambio y ahora bajo, ¿vale?
- Pero baja que o sino tiro a tu balcón las litronas.
- Pero llenas eh.
- Sí claro.
Subo a mi casa y me pongo unos vaqueros y una camiseta. Me coloco la chupa y bajo.
Dani, Espe y Vicki hablan en corrillo. Bueno, hablan y beben.
- Ya estoy aquí.
Dani me enseña la botella y se ríe.
- Te ha faltado poco.
Lanza la botella lejos y se escucha cómo se rompe el cristal. De fondo se oye un "¡Cuidado coño!". Dani se echa a reír.
- ¿De qué hablabais? - pregunto.
- De que esta noche me la follo - Espe señala a lo lejos. Una prostituta está fumando y apoyada en la pared. Mira nuestra fiesta. Seguro estoy que ella misma vendrá.
- Claro, pagando - contesta Dani.
- No, a mí me lo hace gratis.
No puedo dejar de mirarla y me vuelvo ajeno a la interesante conversación. Me suena un montón. Inconscientemente, me acerco a ella. Hasta que la reconozco. Y ella a mí.
Alza la mano, saludándome, y tira el cigarro consumido.
- Te tomaba por pijo, pero te va lo bueno - comenta, mirándome de arriba a abajo.
- Te tomaba por inocente, pero veo que no lo eres.
Sonríe y se lleva un chicle a la boca.
- No sabía que aquí hacía tanto frío - se frota los brazos.
- No tardarás en calentarte.
- ¿Alguien reclama mis servicios? - alza una ceja de forma muy sexy.
Asiento.
- ¿Quién?
Le señalo con el dedo al trío. Los tres me están mirando.
- ¿El rubio o la chica?
- El moreno de chepa.
- Oh, lástima. ¿No puedes ser tú?
Me río. La verdad es que la chica no está nada mal, pero no pagaría por tener sexo. Al menos, no de momento.
- No, yo no.
- ¿Seguro?
- Seguro.
- Bueno, pues preséntame al muchacho - escupe el chicle.
Echo a andar hacia ellos, y Almudena me sigue. Me comen a preguntas con la mirada.
- Espe, aquí la tienes. Almudena, mi vecina.
- Llámame Almu.
- ¿Tu vecina? Vendré a verte más a menudo.
Se besan entre ellos dos.
Dani, Vicki y yo nos retiramos un poco.
- ¿Es tu vecina? - dice Dani.
- Sí.
- Pensaba que este era un barrio de pijos - murmura Vicki mirando a la chica.
- ¿Me estás llamando pijo?
- Nunca - se ríe.
Miro hacia la pareja espontánea pero ya no están aquí.
El botellón transcurre. El único problema es la presencia de doña Milagros cada minuto echándonos la bronca, hasta que la mandamos a la mierda y se fue ofendida a su casa al grito de "¡Pienso llamar a la policía, sinvergüenzas!". Pero la policía o pasó de ella o se perdió.

Espe volvió una hora después. Unos cuantos minutos más tarde, Almudena volvió a estar en la calle.
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No es mi mejor capítulo, lo sé. Prometo recompensaros, últimamente ando muy perdida.
Im so sorry :(
@EnaraChans
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martes, 21 de enero de 2014

Capi I

Subí al autobus. Como es costumbre, no era bienvenida allí, pero estaba en mi derecho. Me senté en unos asientos vacíos y me coloqué los auriculares. La música salió de ellos con fluidez. El autobús arrancó pero frenó de golpe. No merece la pena ni quejarme. Se abrieron las puertas y un chico subió. Habló con el conductor y entró.


Yo estaba ajena a todo esto hasta que se sentó a mi lado. Al parecer, es el único sitio libre. Bueno, no me importa, y tampoco lo conozco.


- Hola.


Le hice un gesto con la cabeza en modo de saludo. Me sonrió y se puso los auriculares.


La gente a mis espaldas ya cuchicheaba. Trascurrió el viaje en silencio, algo a lo que ya me he acostumbrado. Miré por la ventana y vi a Alex.


El autobus frenó y yo me levanté. El chico me dejó salir.


Bajé del autobus y Alex me recibió.


- ¿Cuánto has recaudado hoy?


- Ni un hola ni nada - saqué de mi bolso un sobre y se lo dí. Empezó a contar el dinero.


Alzó la mirada y sonrió, avaricioso.


- Buena chica - me acarició la cabeza.


- Tú lo has dicho: chica, no perro - sacudí la cabeza para quitarme su asquerosa mano de ella.


- Tienes que mejorar tus modales. Espero que no trates así a los clientes.


- Los clientes están más que satisfechos conmigo. Ahora, dame mi parte.


Saca un billete de cien euros y otro de cincuenta. Me guiña un ojo. Me dispongo a irme cuando me agarra del brazo.


- Espera, Almudena.


- Que me llames Almu, joder - me cruzo de brazos.


- Mañana es tu último día en el Raval. Despídete de tus amigas.


- ¿Y a dónde me llevas?


- A un barrio en Alcalá de Henares. Allí estarás mejor, es de alto standing. Además, tendrás una casa para ti solita.


- ¿Me considero esto como un ascenso?


- Puede ser. Buen día, Almu.


Se despide y se va. Nuevo barrio, genial. Estaba harta de ese barrio donde solo van borrachos o viejos. Camino hacia mi hotel.


*Unas horas más tarde*


- Hasta mañana, señora.


Le sonrío y camino hacia la parada de nuevo. El frío me golpea en la cara. Las piernas se me congelan al instante. Au.


Respiro hondo y sigo caminando. Llego a la parada y Alex me está esperando, como siempre.


- Recuerda, Almu. Última noche aquí.


- Lo sé.


Llega el bus y subo. Me despido de Alex con la mano.


- Niña, ¿dónde vas hoy?


Una anciana me llama por detrás. Me giro.


- ¿Y usted?


- Pues yo al médico, hija -al médico a las diez de la noche, claro -. ¿Ya vas a destruír más familias?


- Señora, no le importa.


La anciana seguía hablándome detrás, pero no me importa. Aunque la verdad, me estaba poniendo un poco nerviosa. Por suerte, el autobus frenó. Mi parada.


Bajé y fui a saludarlas.


- Buenas, Almu. ¡Qué frío! - le di dos besos.


- Ya ves. Además, hoy es mi último día aquí.


- ¡Qué suerte! ¿A dónde te llevan?


- A Alcalá.


Unas luces al final de la calle me despistan.


Estrella llega, y la saludo.


- Suerte.


- Suerte.


El coche circula lentamente hasta detenerse delante de nosotras. Un hombre macarra con bigote y calvo conduce. Nos mira de arriba a abajo.


- Tú - me señala -, ¿cuánto cobras?


- Cien.


- ¿La hora?


Asiento. Se lo piensa durante un largo rato. Finalmente, asiente.


- Sube.


Suspiro y camino al asiento del copiloto.


Arranca.


Llegamos a un descampado. ¡Qué cutrez! Apaga las luces del coche.


- Bueno guapa...


Saca las llaves y va a los asientos traseros. Lo acompaño.


- Espero que merezca la pena.


Me da 50 euros. Me los guardo en el bolso y me quito la ropa.


- La merece, te lo aseguro.


Se ríe y se acerca a mí.


*A la mañana siguiente*


Caí rendida sobre la cama. Día agotador. Bueno, noche agotadora. Cerré los ojos y me dormí.


Desperté unas cuantas horas después (diez). Miré a ambos lados. Estoy a salvo.


Me fui a la ducha y me di un baño relajante. Mi teléfono sonó. Miré


la pantalla. "Mamá". Le colgué. Volvió a sonar. "Alex" era esta vez. Lo cogí.


- ¿Almudena?


- Sí.


- ¿Puedes bajar?


- Me estoy bañando.


- En media hora en recepción.


- De acuerdo.


Con todo el odio del mundo, salí de la bañera y me coloqué una toalla. Me vestí con un chándal y bajé. Estaba esperándome en la puerta.


- Hola, Almu - me dio dos besos.


- ¿Qué pasa?


- Solo vengo a acompañarte a tu nuevo vecindario. Espero que te guste. La calidad mejora notablemente.


Sonrío. Ahora soy una prostituta de categoría.


*En otra parte*


"Narra Álvaro"


Llegué a casa tras un día agotador. Introduje la llave y abrí la puerta. Entré, y lo que me vi no me gustó nada. Había un río de ropa que terminaba en la puerta de la habitación. Se oían gemidos de una mujer. Lo que me esperaba. Esto lo veía venir yo desde hace mucho tiempo. Abrí la puerta y ahí los vi.


- Cabrón, yo te mato - me lancé contra él mientras se separaban.


Le golpeé con furia en la cara mientras Lorena intentaba detenerme. En una de las veces en las que intentaba deshacerme de ella, le golpeé, pero no me importó. Seguí golpeando al que había sido mi amigo durante un año. Cuando perdió la suficiente sangre y vi que le costaba seguir consciente, lo solté.


- ¡Estás loco! ¿¡Lo has matado!? - se lanzó contra mí golpeándome la espalda.


- Guarra, ¡eres una maldita guarra!


Me la sacudí de encima y salí de la casa. Era de noche y todo estaba muy oscuro.


Fui al parque y me lavé los nudillos en una fuente. El parque estaba tristemente iluminado por una farola.


- ¿A quién has matado? - preguntó alguien.


Giré levemente la cabeza. Era una chica.


- No te importa.


Me soplé los nudillos. Me escuecen.


- ¿Tienes un cigarro?


Volví a mirarla. Saqué de mi bolsillo un paquete de tabaco y le di uno.


- ¿Y fuego?


- Mucho pides tú, ¿no?


Se ríe delicadamente. Me apoyo en la fuente de espaldas y le enciendo el cigarro. Se lo lleva a la boca y le da una calada.


- ¿Quieres?


Extira el brazo. Lo cojo y le doy yo otra. El humo se extiende por mis pulmones y sale al exterior.


- ¡Almudena! - grita otra chica desde una esquina.


La chica la mira. Le hace señales con la mano.


- Tengo que irme - me guiña un ojo y se va.


Un coche para delante de ellas. Se asoman a la ventanilla y tras una no muy larga charla, suben al coche.


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Pues aqui esta el primer capitulo! Espero que os haya gustado, como tambien espero comentarioooos y opinionessss!! Vuelvo a daros mi contacto y os cuento que no tardare mucho en empezar con otra, que ya no es de Auryn, y el prologo ya esta subido.
Cause everytime we touch
@EnaraChans
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¡En cuanto escriba el prox cap lo subire!
¡BESOS!